Fisioterapia Pediátrica

Bebé

En Centro Napsis realizamos una valoración especializada para detectar posibles disfunciones o desequilibrios que puedan estar afectando al desarrollo motor o al bienestar del bebé.

Niño

En Centro Napsis evaluamos cómo el niño organiza su movimiento, su postura y su interacción con el entorno, para detectar posibles dificultades en su desarrollo motor.

Fisioterapia para bebés

En los primeros meses de vida, el cuerpo del bebé está en pleno proceso de adaptación y desarrollo. Durante esta etapa pueden aparecer alteraciones estructurales, restricciones de movilidad o pequeñas disfunciones en la organización sensorial, que pueden influir en el desarrollo del movimiento, la postura y también en la integración de los sistemas visual, vestibular y propioceptivo, fundamentales para la exploración del entorno, el equilibrio y el aprendizaje motor.

En algunos casos, estas disfunciones pueden estar relacionadas con condiciones ambientales o posturales en los primeros meses de vida, como el poco tiempo boca abajo (tummy time), la falta de porteo, el exceso de tiempo en la misma posición boca arriba o el uso de demasiada ropa que limita el movimiento del bebé.

A través de la fisioterapia pediátrica ayudamos a mejorar la movilidad, favorecer una correcta organización del movimiento y apoyar la integración de los sistemas sensoriales, acompañando el desarrollo motor del bebé y ofreciendo orientaciones a las familias para favorecer su desarrollo en el día a día.

Algunas de las situaciones que vemos con frecuencia en consulta son:

• tortícolis muscular
• plagiocefalia o deformidades craneales
• cólicos del lactante
• tensión dural
• dificultades en el control postural
• retraso en la adquisición de hitos motores
• dificultades en la coordinación visual y el seguimiento ocular

Fisioterapia para niños

A medida que los niños crecen, el desarrollo del movimiento sigue siendo fundamental para su participación en el juego, el aprendizaje y las actividades de la vida diaria.

En algunos casos, dificultades que aparecen durante los primeros meses de vida —como alteraciones posturales, restricciones de movilidad o disfunciones en la organización sensorial— pueden influir en cómo se desarrolla posteriormente el movimiento. Cuando estas situaciones no se resuelven completamente, pueden manifestarse más adelante en forma de dificultades en la coordinación, el equilibrio o el control postural.

El movimiento no solo depende de la fuerza o la coordinación, sino también de la correcta integración de los sistemas sensoriales, como la visión, el sistema vestibular (equilibrio) y el sistema propioceptivo (conciencia corporal). Cuando alguno de estos sistemas no se organiza de forma adecuada, pueden aparecer disfunciones en la calidad del movimiento y en la coordinación motora.

A través de la fisioterapia pediátrica trabajamos para mejorar la calidad del movimiento, la coordinación, el equilibrio y la organización corporal, favoreciendo que el niño pueda desenvolverse con mayor seguridad y autonomía en su entorno.

Algunas de las situaciones que podemos abordar son:

  • dificultades de coordinación motora
  • torpeza motora o dificultades en el control del movimiento
  • problemas de equilibrio y estabilidad postural
  • dificultades en la planificación motora
  • alteraciones en el control postural
  • retraso en el desarrollo motor
  • dificultades en la integración sensorial (visual, vestibular o propioceptiva)
  • alteraciones neurológicas como parálisis cerebral u otras condiciones que afectan al movimiento