Terapia Ocupacional Infantil

¿Hay cosas del día a día de tu hijo que te llaman la atención?

¿Le cuesta vestirse, comer solo o participar en actividades propias de su edad?
¿Evita determinados sonidos, texturas o movimientos?
¿Se muestra muy inquieto o, por el contrario, parece buscar constantemente estímulos fuertes como saltar, chocar o girar?
¿Tiene dificultades para concentrarse en una tarea o para jugar de forma organizada?
¿Notas que le cuesta relacionarse con otros niños o participar en actividades cotidianas?

A veces estas señales pueden indicar que el niño tiene dificultades para procesar la información que recibe del entorno o para desarrollar habilidades necesarias para su autonomía y participación diaria.

En Centro Napsis, desde la terapia ocupacional, ayudamos a los niños a desarrollar las habilidades necesarias para participar de forma activa y funcional en su vida diaria: jugar, aprender, relacionarse y ganar autonomía.

¿En qué puede ayudar la Terapia Ocupacional?

La terapia ocupacional pediátrica trabaja para mejorar las habilidades que los niños necesitan en su día a día.
Algunas de las dificultades que abordamos con frecuencia son:

  • Dificultades en la autonomía personal (vestido, alimentación, higiene).
  • Problemas en la motricidad fina (manipulación, uso de tijeras, escritura).
  • Torpeza motora o dificultades de coordinación.
  • Problemas de planificación motora (praxis).
  • Dificultades de atención y organización en tareas.
  • Dificultades en el juego.
  • Problemas de regulación emocional o conductual.
  • Dificultades en la participación en el colegio o en actividades cotidianas.
  • Dificultades asociadas a trastornos del neurodesarrollo, como Trastorno del Espectro Autista (TEA).

Cada intervención se adapta a las necesidades del niño y se realiza a través de actividades significativas y motivadoras, utilizando el juego como herramienta principal de aprendizaje.

Integración Sensorial

Muchos niños presentan dificultades para procesar e integrar la información que reciben a través de los sentidos. Estas dificultades son frecuentes en niños con trastornos del neurodesarrollo, especialmente en Trastorno del Espectro Autista (TEA).

Esto puede manifestarse de diferentes formas:

  • Rechazo a ciertos sonidos, luces o texturas.
  • Molestia con determinadas prendas de ropa.
  • Búsqueda constante de movimiento (saltar, correr, girar).
  • Dificultades para permanecer sentado o concentrado.
  • Torpeza motora o inseguridad en el movimiento.
  • Reacciones intensas ante estímulos cotidianos.

En Centro Napsis trabajamos desde el enfoque de Integración Sensorial, ayudando al sistema nervioso del niño a procesar mejor la información sensorial y responder de forma más organizada al entorno.

A través de actividades terapéuticas específicas y un entorno diseñado para ello, favorecemos el desarrollo de habilidades motoras, atencionales, de regulación y de participación en la vida diaria.